Llevo dos días que para mi han sido los primeros y esto totalmente impresionada y a la vez contenta y asombrada, pero no se si conmigo misma, son mis pensamientos, son mi voluntad, son la hora de la verdad, con la mezcla de las pastillas o con el cumulo de cosas y situaciones que han hecho que todo esto este como ahora está.
Mejor me explico.
Todas las personas que tenemos un ansia por la comida, que comemos sin talento, que estamos obesos mórbidos por lo que hemos comido ((apartando las enfermedades)) todos nosotros tenemos un momento preferido del día en el que nos gusta comer, en el que es como si todo lo que nos culpamos a lo largo del día todos los problemas y demás pues en ese momento desaparecieran y nos sintiéramos un poco mas felices, como si lo real es que no fuéramos reales, pues mi momento era por la noche, la cena, o lo que yo llamaba cena, era mi festín, las personas suelen cenar desde las 20.00 a las 22.00 de la noche más o menos depende del trabajo y demás situaciones yo fui dejando de hacer las cosas bien poco a poco, hasta el punto de que mi horario de cena podría llegar a ser las 2 de la mañana, mientras veía una película, algún capítulo de alguna serie, yo era la más feliz del mundo, mirando otras cosas no miraba mi situación, no me sentía culpable y podría comer lo que comen hasta tres personas, podéis imaginar la situación de cenar y después irse a dormir...
Era compulsivo, instintivo, aunque quisiera terminaba haciéndolo.
Pues bien, supongo que habéis visto que hablo en pasado, aunque hoy es solo el tercer día que me niego a volver a hacerlo.
El primer día fue el lunes por la noche, tenia lo que había sobrado de macarrones de al medio día, si, horrible, macarrones para cenar, pero a mí siempre me ha encantado por eso tengo un problema enorme con la comida, estaba estudiando coreano y tenia el plato al lado cuando de repente me di cuenta y dije... " pero si no tengo hambre, mi estomago no me pide comida ahora mismo" estaba mirando el plato de macarrones, era enorme y pensé que siempre había comido esos platos tan grandes sin tener hambre, meter tantísima comida a mi estómago por la noche, me sentí a morir, me fui al baño para despejarme y lo peor fue que como me gustan tanto estuve muchísimo rato en una autopelea interna.
- Si.
-No.
-Venga los últimos, mañana empiezo.
-Siempre digo que empiezo mañana, por eso nadie de mi familia me respeta.
Así continué hasta que salí del baño, cogí el plato de macarrones lo dejé en la cocina me bebí un baso de agua y me fui a dormir para olvidarme de la comida, me puse música mientras me entraba el sueño para no pensar en ello, así conseguí pasar la primera noche sin cebarme comiendo, y sabéis que... al día siguiente me levante como nunca, de golpe, despejada, quise ir a andar, quise salir, tal vez no tenga nada que ver no con haber comido tal vez si, pero quiero seguir sintiendo eso.
Mejor me explico.
Todas las personas que tenemos un ansia por la comida, que comemos sin talento, que estamos obesos mórbidos por lo que hemos comido ((apartando las enfermedades)) todos nosotros tenemos un momento preferido del día en el que nos gusta comer, en el que es como si todo lo que nos culpamos a lo largo del día todos los problemas y demás pues en ese momento desaparecieran y nos sintiéramos un poco mas felices, como si lo real es que no fuéramos reales, pues mi momento era por la noche, la cena, o lo que yo llamaba cena, era mi festín, las personas suelen cenar desde las 20.00 a las 22.00 de la noche más o menos depende del trabajo y demás situaciones yo fui dejando de hacer las cosas bien poco a poco, hasta el punto de que mi horario de cena podría llegar a ser las 2 de la mañana, mientras veía una película, algún capítulo de alguna serie, yo era la más feliz del mundo, mirando otras cosas no miraba mi situación, no me sentía culpable y podría comer lo que comen hasta tres personas, podéis imaginar la situación de cenar y después irse a dormir...
Era compulsivo, instintivo, aunque quisiera terminaba haciéndolo.
Pues bien, supongo que habéis visto que hablo en pasado, aunque hoy es solo el tercer día que me niego a volver a hacerlo.
El primer día fue el lunes por la noche, tenia lo que había sobrado de macarrones de al medio día, si, horrible, macarrones para cenar, pero a mí siempre me ha encantado por eso tengo un problema enorme con la comida, estaba estudiando coreano y tenia el plato al lado cuando de repente me di cuenta y dije... " pero si no tengo hambre, mi estomago no me pide comida ahora mismo" estaba mirando el plato de macarrones, era enorme y pensé que siempre había comido esos platos tan grandes sin tener hambre, meter tantísima comida a mi estómago por la noche, me sentí a morir, me fui al baño para despejarme y lo peor fue que como me gustan tanto estuve muchísimo rato en una autopelea interna.
- Si.
-No.
-Venga los últimos, mañana empiezo.
-Siempre digo que empiezo mañana, por eso nadie de mi familia me respeta.
Así continué hasta que salí del baño, cogí el plato de macarrones lo dejé en la cocina me bebí un baso de agua y me fui a dormir para olvidarme de la comida, me puse música mientras me entraba el sueño para no pensar en ello, así conseguí pasar la primera noche sin cebarme comiendo, y sabéis que... al día siguiente me levante como nunca, de golpe, despejada, quise ir a andar, quise salir, tal vez no tenga nada que ver no con haber comido tal vez si, pero quiero seguir sintiendo eso.
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